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El Single que anticipa el disco incluía Walk on the wild side y Perfect Day. El nombre de la canción Walk on the wild side está inspirada en una novela de Nelson Algren (A Walk on the Wild Side, 1956). Tiene infinidad de versiones, tantas que muchos terminan no sabiendo quién la compuso.
"Walk on the Wild Side" cuenta el lado salvaje de NYC conocido por él en sus diversos viajes. Cada estrofa es un personaje, un travesti que llega a Nueva York y se ve obligado a prostituirse. La propia expresión es un saludo irónico, que se utilizaba en aquellos tiempos en NYC para invitar a los transeúntes y ofrecerles favores sexuales. La canción no es sólo un escándalo sobre la realidad transexual, sino una denuncia, cruda y realista, sobre las vivencias y las salidas posibles de aquellos que tenían unas tendencias sexuales distintas a las convencionales o a las que eran socialmente aceptadas.
Es también una biografía velada de varias de las estrellas de The Factory, el estudio neoyorquino de Andy Warhol, entre las que estaban Holly Woodlawn, Candy Darling, Joe Dallesandro, Jackie Curtis y Joe Campbell.
Lou Reed usaba un lenguaje lleno de dobles sentidos, slang y juegos verbales, por lo que durante los años 70 y 80 algunas estaciones de radio americanas e inglesas promocionaban sus canciones. Claro que esto sucedía porque algunos no entendieron lo que era "give head" (hacer una felación), por lo que pasó la censura. El único problema de censura vino porque en la entrada al estribillo dice "all the colored girls say /todas las chicas de color dicen..." y en algunos estados del sur consideraron que eso podía ser ofensivo, por lo que hubo una versión alternativa que decía "all the girls all say / todas las chicas dicen". Lo de siempre, para pasar la censura hay que tener en cuenta la mediocridad de los censores.
David Bowie hace los coros, y durante la canción se puede escuchar claramente el saxo de Ronnie Ross, quien había enseñado a tocar el instrumento a David Bowie durante su infancia.
La canción habla de un grupo de groupies, travestis y chaperos que conocía de la Factoría de Andy Warhol: habla de Holly, que había actuado en la película underground Trash, de Candy (a la que Lou Reed escribió Candy Says), de la que dice "never lost her head/ even when she was giving head / nunca perdía la cabeza, ni siquiera cuando estaba dando a la cabeza" (creo que está claro lo que estaba haciendo Candy, ¿no?). La canción nombraba también a Little Joe, un gigoló que "never gives one away / nunca da uno gratis", a Sugar Plum Fairy (el hada de las ciruelas dulces), un gay cuyo apodo estaba basado en el Cascanueces de Tchaikovski, y a otro travesti llamado Jackie, que "thought she was James Dean for a day, then I guess she had to crash / se había creído James Dean había tenido que chocar" (en referencia al choque donde el actor James Dean había perdido la vida, chocar se refería a una sobredosis de heroína)